martes, 27 de septiembre de 2016

CINCO PRUEBAS DE SUMISIÓN (2/5)

"Ser totalmente honesto con uno mismo es un buen ejercicio".
Sigmund Freud


SEGUNDA PRUEBA
Tenía la aprobación de mi amo, sonreí y apreté el móvil contra mi pecho, estaba muy feliz de haber complacido a mi maestro. Caminé de regreso a casa con mi sucio coño húmedo y excitado. Solo habían transcurrido 15 minutos y el móvil sonó de nuevo, la pantalla mostraba un mensaje sin leer, lo abrí y di play al clip de voz:
- ¿Dónde crees que vas, zorrita? Aún no he terminado contigo, envíame ahora mismo tu ubicación. Obedece.
Compartí mi ubicación, a los pocos segundos volvió a sonar.
- No estás muy lejos de tu próxima tarea. Supongo que cargas contigo el otro vibrador que estaba en la caja, ¡bien! A pocos metros de ti hay un parque infantil, dirigente allá, voy a poner esa sucia vagina a babear mientras esperas mi próximo mensaje.
Solo de escuchar su voz e imaginar que sucia tarea me esperaba ya me había calentado.
- ¡Aaaaaaah! - los vibradores se accionaron violentamente y mis fluidos se escurrieron hasta caer al piso. Caminaba con dificultad y con la mirada nublada.
Llegué al parque. Nuevamente, el móvil timbro... era increíble la manera en la que el amo cronometraba mis pasos, como si me observara, sentí miedo.
- Lubrica ese vibrador con tus jugos, putita, e insértalo en tu culo. Cabalgaras el caballito con resorte hasta venirte, yo te ayudaré. Ahora el parque está lleno de niños y adultos que te verán, ¡lúcete! Estaré entre la gente observando.
Atravesé el parque entre niños, nanas que los cuidaban y vendedores de globos, mi mirada recorrió el lugar en busca de mi amo, no lo encontré. Un niño montaba feliz el caballito, esperé que se bajara. Me acomodé en una banca.
Saqué el vibrador de mi bolsa, mi vagina se revolvía violentamente con los dos más pequeños adentro. Abrí las piernas y embarre algo de mi humedad en el fálico objeto y me levante disimuladamente como para acomodar mi falta, puse el dildo en la superficie de madera de la banca y poco a poco lo fui absorbiendo en mi entraña, mientras escapaba saliva de mis comisuras... gemí al sentir como también se accionaba en mi culo esa deliciosa vibración. El niño se bajó del juego, y antes que alguien más lo tomara, corrí desesperada a sentarme bruscamente, empujando súbitamente mas adentro el consolador y rasgando un poco mi ano. Hice un pequeño gesto de incomodidad.
Comencé a menearme de adelante hacia atrás, ante la mirada atónita de niños y adultos, mi amo jugaba con mis nervios y mi excitación: subía de golpe la vibración al punto de casi sentir que algo se reventaría por dentro, en otras ocasiones, dejaba que mi clítoris se embarrara deliciosamente en la superficie rígida del juego infantil mientras que el conjunto de dildos vibraban ligeramente, disimulaba los crecientes gimoteos mordiendo mis labios y la cara interna de mis mejillas. Por momentos, me movía como poseída, imaginando a mi amo ahí sonriendo, mezclado entre toda esa gente que me observaba consternados, entre los niños que despertaban violentamente a la sexualidad con mis movimientos y gestos, o  entre aquellos que simplemente me ignoraban y se iban del parque por considerarme algo obsceno e inadecuado de ver. Seguí cabalgando moviendo mis caderas incesantemente mientras los juguetes sexuales se revolvían entre fluidos y carne hinchada. El lomo del equino de plástico era una zona resbalosa a causa de mi vulva que salivaba profusamente. Mi piel estalló en mil al sentir el delicioso alivio del orgasmo, sobre la arena, espesas gotas de fluidos dejaban su rastro. Me dejé caer sobre las agarraderas respirando profundamente tratando de recobrar la calma.
Algo vibró entre mi ropa haciéndome respingar de la sorpresa... era el móvil.
Desbloquee la pantalla y abrí el mensaje. Era un texto de mi amo.
- Huye, alguien ha hablado a la policía.
Desmonte y corrí entre la gente con las mejillas arreboladas y con el aliento entrecortado. El sucio dildo de mi ano, cayó al piso como prueba de mi obscena tarea realizada. Corrí ignorando las palabras groseras de la gente, escabulléndome de quien intentaba detenerme y soportando los dedos de los niños que me señalaban. Mi entrepierna ardía, se había rozado con tanta fricción al correr.
Había corrido por más de 15 minutos.
Me escondí en un callejón, entre cajas y basura, el móvil había sonado de nuevo en algún punto de mi huida, abrí el mensaje, era un texto e imágenes:
- Deberías de hacerte cargo de las pruebas de tu delito, mi amor.
(Foto 1: caballito con fluidos por toda la superficie. Foto 2: el dildo en la mano de mi amo).
De cierta forma pudo hacerse de esa foto y robar el vibrador antes que alguien lo tomara, con eso probó que él estaba ahí vigilándome, atento de lo que hacía. Nuevamente, el móvil vibró.
- Eres toda una puta sin escrúpulos.
El mensaje traía adjunto el vídeo de lo que sucedió en el parque. Lo abrí... ver tanta humillación me dolía, era una puta exhibicionista.
Otro texto llego:
- Felicidades, segunda prueba superada.

Cherry Ali
Twitter: @MyCherryLips_



CINCO PRUEBAS DE SUMISIÓN (1/5)


"Los hombres tienden a desear una mujer con cuerpo de virgen 
pero mentalidad de puta..."

Marqués de Sade



PRIMERA PRUEBA
Esa mañana, mi amo me había mandado una caja. Con anterioridad, se había comunicado conmigo vía móvil y ya tenía indicaciones precisas de qué hacer con el contenido. Llegue a casa, corrí a mi habitación y abrí ansiosa el paquete. Dentro había un par de vibradores pequeños y uno más grande... mi teléfono sonó, era un mensaje de voz:
- Supongo que ya tienes en tus manos mi regalito... - era la voz de mi amo, empecé a humedecer mis pantis, - escúchame bien putita, sé que tu sucio coño babea al escuchar todo lo que tengo planeado para ti. Toma los vibradores pequeños y ponlos en tu vagina... ¿sientes eso?, - los inserté uno a uno, los vibradores se accionaron solos subiendo y bajando su intensidad, sentí escalofríos, - así es, yo los controlo a mi antojo, sé que desde ahora los amas y estas ansiosa de probarlos, ya me imagino tu carita haciendo muecas de placer, envíame tus gemidos en un mensaje de voz, ¡ahora! -, obedecí y comencé a gemir mientras tocaba sobre mis pantis húmedas y los vibradores se agitaban dentro de mi vagina. Envíe la grabación.
- Muy bien, ahora... en el sobre hay escrita una dirección, ve ahí, deja los vibradores en ese sucio agujero y quítate los pantis. ¿Cómo iba a andar en falda y sin pantis cruzando media ciudad?
Puse el otro vibrador en la bolsa de mi falda, salí hacía la dirección que aparecía en el sobre con el móvil en la mano. Cuando caminas sin pantis te sientes expuesta, diferente, intuyes que los demás saben de tu travesura, te cuidas del viento y el roce entre tus piernas aumenta la excitación; sentía mis muslos empapados en fluidos y mi pecho agitado.
Llegue a la dirección que indicaba el sobre, envíe un mensaje de texto indicándole a mi amo que ya estaba ahí. El móvil sonó en respuesta:
- Muy bien, esta será la primera tarea de tres que tengo hoy para ti, a estas alturas tu coño debe estar hinchado y ansioso... ahhh, ¡como quisiera estar ahora entre tus piernas mordiendo tu clítoris! Ok, entra a ese bar, escoge a dos gamberros y llévalos al baño, les chuparas la verga y harás que se vengan en tu cara y boca, tienes que enviarme una foto de que haz cumplido, quiero ver tu bonito rostro escurriendo de leche, ¿entendido?
Envié un "si amo" por escrito y entré a ese bar.
Voltee a ver hacia ambos lados, era muy temprano para que el bar estuviese concurrido. Observe a dos que jugaban pool y a otro grupo de tres extraños que tomaban cerveza, el ambiente era pesado y se sentía opresivamente caliente.
Me acerque a los que jugaban pool: dos machos sudados, tatuados y barbudos.
- D-disculpe, señor... - tome aire y me hice de seguridad para realizar mi peculiar petición.
- Dime, nenita... - me miró expectante.
- P-pueden venir conmigo al baño... ¡por favor!
- ¿Para qué? - inquirió su amigo.
- Solo... mmm, ¿pueden acompañarme al baño? - dije perdiendo la poca seguridad que tenía, esos hombres me intimidaban.
- El baño esta al fondo a la derecha, no creo que te pierdas. - Agregó el primero.
- N-nno, usted y su amigo, verán... m-mi amo me pidió que... que le chupara la verga a dos extraños, los escogí a ustedes ¡por favor!, ¿me pueden acompañar?
Mi rostro estaba encendido de vergüenza, los extraños no creían en lo que habían escuchado y empezaron a brincar como primates  por la suerte que habían obtenido de forma inesperada.
Esperé que el barman se distrajera y fueron uno a uno detrás de mí al baño de hombres, cerré la puerta con seguro y al voltear, ya ellos me esperaban con sus olorosos penes de fuera.
- ¡Vamos pequeña! Este muchacho tiene días sin acción.
Me arrodillé frente a ellos mientras sobaban con fruición sus erecciones; antes de siquiera hacer algo, uno de los dos tomó mi cabeza y hundió su apestosa verga en mi boca. Con una mano sujeté la otra polla y comencé a masturbarla, sentía el asco trepando por mi garganta, mientras intentaba respirar en medio de una mezcla de saliva, mocos y fluidos apestosos. El otro tipo también quería mis atenciones, así que jaló mi cabello y metió de golpe su pene entre mis labios.
Alternaba entre ambos cipotes, mientras mis manos bajaban y subían sin dejar de atender ambas pollas. Intentaron poner ambos glandes en mi boca, pero no entraron.
Seguí chupando y lamiendo como becerrita, sentía en mis dedos como ambas bestias palpitaban por querer reventar, moví más rápido mis muñecas, me quede chupando solo una verga hasta hacerla explotar en mi boca.
- ¡Ahhh, que rica boquita tienes pequeña! - dijo el recién ordeñado gamberro, mientras metía de nuevo su pene para terminar de vaciarse en mi lengua.
Mis labios chorreaban de su semen caliente y espeso, metí su polla en mi boca para mamarla una vez más y luego me dedique al otro individuo que sobaba su verga mientras veía a su amigo acabar.
Me giré y remplace sus manos por mi boca, empecé a chupar su glande y a meter todo lo que podía adentro, mis manos sobaban sus testículos. Sentí en mi lengua que estaba a punto de venirse, la saqué y comencé a masturbar su falo, esperando que descargara en mi rostro. De repente, un golpe de leche caliente me nubló la vista. Metí la polla en mi boca antes del último espasmo atragantándome con su leche. Le escuché gemir como ruidosamente y decir lo delicioso que era sentir unos labios jóvenes en su últimamente poco usado miembro. 
Me levanté temblorosa y escurriendo, mi amo se había encargado de accionar los vibradores mientras daba sexo oral a esos desconocidos, haciendo que llegara al borde del orgasmo más de una vez.
Tomé el teléfono celular y abrí la aplicación de la cámara...
- ¿Pueden tomar unas fotos mientras limpio con mi boca sus vergas?
Uno de ellos aun con la boca abierta de la sorpresa, alargó la mano hacia el móvil que les ofrecía y dirigió el obturador hacia mí, que en ese momento, volvía a acuclillarme para lamer sus falos aun erectos.
Escuché el 'click, click' de mi móvil varias veces e intente sonreír en varias, pero solo lograba un dejo de puta insaciable. Terminé mi tarea y tomé el móvil del entusiasmado fotógrafo y lo resguarde en mi bolso, enjuagué mi cara en el lavabo mientras apretaba las piernas, mi amo aun estaba jugando a distancia con sus aparatitos. Uno de ellos intentó levantar mi falda al notar el hilillo de humedad que resbalaba por mi entrepierna.
- ¡No, señor... ya he terminado mi tarea! - dije mientras golpeaba su mano que ya sobaba mis nalgas.
Aproveché que en ese momento  ambos seguían con los pantalones en el suelo y hui de ese lugar antes de que pasara algo más. Corrí hasta que me sentí a salvo.
Llegué a una tienda de conveniencia y a través del cristal, por el cual veía mi reflejo, intenté componer mi aspecto: alisé mi falda y mi blusa, arregle algunos cabellos que se salían de orden y respiré hasta calmarme. Me recargue en la pared, saqué el móvil de mi bolso e inicie el envío de imágenes a mi amo. Minutos después, sonó de nuevo.

- ¡Muy bien! -, su voz sonaba complacida - haz terminado con honores tu primer  tarea.

Cherry Ali
Twitter: @MyCherryLips_


sábado, 24 de septiembre de 2016

DANMACHI: TODO SEA POR UNA FAMILIA

La diosa Hestia ha intentado casi todo para poder conseguir una familia, y por familia me refiero a un grupo de personas bajo su bendición. Pero, al ser bastante inútil, nadie quiere molestarse en unirse a ella, los aventureros siempre buscan a una deidad que les permita desarrollarse más rápido y alcanzar la fama que todos anhelan.

Una tarde, mientras Hestia pasea por las calles luego de salir de su empleo de medio tiempo, oye a unas elfas cuchicheando, al parecer llegará por la noche un grupo de aventureros bastante habilidoso, esta es su oportunidad, necesita una familia ya.
Llegada la noche, Hestia averigua en dónde se hospedan los aventureros, el dueño de la posada es amigo suyo y le deja passr como un favor, toca la puerta de la habitación. Un fornido hombre la abre, mira extrañado a la muchacha, quien se presenta como una diosa y le pide que la deje entrar para hablar sobre una propuesta.

La habitación es grande, no muy lujosa, pero se ve que les costó una buena cantidad de dinero. La diosa los saluda, se sienta en el sofá y comienza a hablarles sobre las ventajas de formar parte de su familia (exagerando mucho para poder convencerlos), ellos oyen desde el inicio hasta el final, aunque sus caras no reflejan convencimiento, pareciera que la escuchan por lástima, pueden ver lo desesperada que está.

Luego de la charla, los aventureros piden pensarlo unos minutos, Hestia espera mientras ellos hablan en voz baja, la miran por momentos, hasta que finalmente regresan a donde está sentada ella. El que parece ser el líder le explica que ellos son muy famosos y muchos de los dioses quieren unirlos a sus familias, Hestia se deprime un poco, sabe que no puede competir con sus hermanos. El líder le da esperanzas, pone una mano sobre su muslo y lo acaricia, diciéndole que hay una manera de convencerlos. Hestia entiende de inmediato, no quiere, pero está dispuesta a todo.

A los pocos minutos, la diosa ya se encuentra de rodillas y rodeada por los aventureros, chupa y masturba sus miembros, en su rostro se puede ver que odia la situación, que siente asco de sí misma por rebajarse a ese nivel, pero no hay marcha atrás. Una lágrima baja por su mejilla mientras los complace con la boca y las manos. Recibe la corrida de cada uno en la boca, por orden de ellos, y se las traga aguantando las ganas de vomitar. Restriegan sus penes en la cara de la diosa, manchándosela con esperma y saliva.

Hestia es llevada a la cama, los pocos segundos que toma ir del sofá al catre le parecen una eternidad, aprovecha ese tiempo para resignarse a ser usada como un mero objeto de placer. Ya sobre el colchón, los aventureros manosean todo su cuerpo, masajean sus grandes tetas y sus redondas nalgas, les meten algunos dedos en la boca, mientras que otros se dedican a desnudarla rompiendo su blanco vestido. Hacen que nuevamente les chupe los penes, la estimulan pellizcándole los pezones, lamen su cuerpo, azotan sus nalgas y se masturban con ellas.

Cuando las penetraciones inician, Hestia se tapa la boca, el dueño de la posada es amigo suyo y no quiere que sepa lo que ocurre en la habitación. La diosa se encuentra acostada encima de uno de los hombres, quien la penetra por la vagina y sobre ella hay otro que embiste su culo con bastante fuerza, las manos de Hestia acarician los falos restantes por turnos.



Lamentablemente son interrumpidos cuando alguien toca la puerta, pero el líder les dice que no se detengan y corre a ver quién es. Uno de los empleados le ssluda y le pregunta si necesitan algo, el aventurero niega con la cabeza y se despide al  cerrar  la puerta, luego regresa a la cama para seguir jugando con la diosa. Hestia comienza a gemir, primero con suavidad, pero poco a poco va subiendo el volumen, uno de los aventureros la agarra del cabello (sin ser brusco) y le mete los testículos en la boca, ocupando una mejilla cada uno y dejando apoyado su semi erecto pene en el rostro.

Después de cada corrida, y sin darle tiempo de descansar, los hombres van rotando para podef disfrutar cada parte del cuerpo de la diosa, quien ya no puede contener las lágrimas, quien se arrepiente de haber ido. El cuerpo de Hestia está cubierto por una mezcla de su sudor, el sudor de ellos y su esperma, su cabello está duro y pegajoso, su dignidad...pues...la perdió al entrar a aquella habitación.


Al salir el sol y cantar las aves para anunciar el inicio de un nuevo día, Hestia despierta bastante adolorida, los rayos solares molestan sus ojos y el olor del semen seco sobre su cabello y piel le hacen arrugar la nariz. Al mirar a su al rededor en busca de sus nuevos familiares, nota que las demás camas están hechas, el equipaje desapareció y no hay rastro de los aventureros. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

LA LEYENDA DE KOKORO: ALAS NEGRAS

   Las diosas pasaban sus días tranquilas, pero de forma muy intensa, era necesario que constantemente se preocuparan de vigilar la lujuria en la humanidad, usaban sus poderes para poder ayudar a hombres y mujeres a suprimir sus instintos animales, eran las encargadas de lograr que los seres humanos fueran seres racionales en lugar de simples bestias en celo.

   De entre todas estas Diosas, había una que destacaba entre todas las demás, Belldandy era sin duda la más poderosa, hermosa y amable de todas, una Diosa pura y sin ninguno rastro de maldad, lujuria o malos pensamientos en su corazón, es por eso que era reconocida incluso entre las demás Diosas.

   Pero la vida de Belldandy no era tan perfecta como ella, tenía que tratar con un par de hermanas bastante alocadas, donde la mayor, Urd, guardaba un oscuro secreto que incluso su hermana desconocía.

─ Alerta, alerta, todas las diosas preséntense en el auditórium.

Belldandy despierta súbitamente al escuchar la alarma, se encontraba descansando después de un extenuante turno, por algún motivo el libido de los jóvenes había sido más intenso de lo habitual esa noche y estaba muy agotada.

   Se levanta rápidamente, pero no encuentra a su hermana mayor a su lado, se preocupa y comienza rápidamente a buscarla, pero mientras corría por los pasillos, pasó cerca de un almacén donde escucho una serie de fuertes ruidos que indicaba que alguien se encontraba en el interior.

─ Es probable que no hayan escuchado la alarma, debo avisarles.

   Al abrir la puerta del almacén encontró a su hermana junto a un par de hombres, Belldandy no pudo decir nada, tampoco pudo reaccionar, quedo congelada ante la escena frente a sus ojos, su hermana mayor se encontraba prácticamente violando a dos hombres, una Diosa que al igual que ella vivía de controlar el libido de los hombres y mujeres del mundo, era algo que parecía imposible.

Cap01 - Alas negras   Urd chupaba intensamente la verga de uno de los hombres moviendo rápidamente su cabeza adelante y atrás, se podían oír fuertes sonidos debido a la fuerza con que succionaba, sus manos apretaban sus grandes pechos y tiraban sus pezones al momento que iba soltando una gran cantidad de saliva de su boca mientras se movía, podía verse su lengua frotando una gruesa verga, una verga que se veía tan venosa e hinchada que parecía que explotaría en cualquier momento. El otro hombre se encontraba detrás de ella, pero parecía que estaba congelado, su verga estaba igual de hinchada, definitivamente era algo poco natural, se podía ver como esta verga totalmente erecta ensanchaba fácilmente el ano de Urd, el cual literalmente se tragaba y soltaba la verga con sus intensos movimientos de cadera. Ambos hombres parecían estatuas con duros penes, era Urd quien usaba su aparentemente incontrolable lujuria para moverse y ser penetrada intensamente tanto por su culo como por su boca.

     Urd se mueve y saca el pene de su culo, dejándolo claramente abierto debido a la fuerza con que se estaba moviendo, para luego subir un poco su trasero y metérsela con fuerza en su coño, ya con la primera embestida saltan líquidos de su vagina debido a lo mojada que estaba, ya había un pequeño charco en el piso bajo ella debido a lo mojada que estaba. Comienza a moverse y con cada embestida salta más y más líquidos de su coño. 

   Después de moverse por unos minutos, se puede ver como los chicos se corren y lanzan una gran cantidad de semen, siendo la de la boca completamente absorbida por Urd, sin dejar escapar ni una sola gota de semen se puede apreciar claramente como este es tragado poco a poco y baja por su garganta, pero su coño no pudo contener todo y salta semen fuera de el debido a la presión, al sentir que los hombres ya no podían más, se para viendo directamente a su hermana que estaba congelada frente a ella. Con un movimiento de la mano de Urd, Belldandy ve como los chicos caen desplomados al suelo, Urd sonríe mientras viendo a su hermana directamente a los ojos se mete los dedos al coño para sacar semen de el y luego limpiar sus dedos con su lengua. Belldandy trata de hablar con su hermana

 ─ Urd, porqu…

   Pero entonces recibe un fuerte golpe por la espalda, lo que la hace caer al piso, viendo mientras queda inconsciente como salen de la espalda de su hermana un par de alas negras mientras sonríe.

Continuara…

sábado, 17 de septiembre de 2016

POKÉMON GO: LA PRIMERA AVENTURA DE KOKORO

Kokoro es una hermosa muchacha que disfruta de los videojuegos, sobre todo los RPG. Ella estuvo esperando la salida de Pokémon GO durante meses y, ahora que por fin tiene la aplicación instalada en su teléfono, se dispone a salir en busca de las criaturas. Sus amigas le advirtieron que no vaya por ciertas zonas, ya que podría perderse, además de ser hábitat de pokémon algo peligrosos. La joven hace caso omiso a las advertencias y fija rumbo hacia un espeso bosque ubicado a las afueras del pueblo, guiándose por indicaciones del juego.

El bosque se extiende hasta el horizonte y Kokoro se pierde luego de un par de horas,  todos los árboles se ven iguales, no puede distinguir por cuál camino se regresa a casa. Empieza a asustarse, llama a casa pero nadie contesta. Intenta usar el gps, pero es interrumpida por un sonido proveniente de los arbustos que tiene cerca, voltea asustada.

La joven mira asombrada lo que aparece frente a sus ojos, un Drowzee aparece mirándola fijamente. Kokoro baja la mirada y su sorpresa es aún mayor cuando ve su miembro colgando, nunca había visto algo tan grande.  Da media vuelta, dispuesta a correr, pensando en que es un pokémon real, quizá está soñando o alucinando. Sea como sea, está asustada y quiere huir de ahí.

De pronto, su cuerpo se paraliza ocasionado por los poderes psíquicos del pokémon, Kokoro siente las piernas pesadas, los músculos entumecimiento, apenas logra apoyarse en un árbol. Para empeorar las cosas, siente al Drowzee detrás de ella, siente su respiración en la nuca y, peor aún, su miembro rozándole las nalgas. Las manos del pokémon recorren su cuerpo,, las usa para acariciarla y posteriormente arrancarle la ropa, ella trata de gritar pero el sonido se queda en su garganta.  El Drowzee manosea sus grandes tetas mientras su miembro palpita golpeándole una de las nalgas.

El miedo invade todo el  cuerpo de Kokoro cuando siente el gigantesco glande abriéndose paso entre sus glúteos, el pokémon la abraza por la cintura y comienza a penetrarla lentamente. La muchacha por fin logra gritar, el alarido de dolor retumba entre los árboles  conforme su vagina se va ensanchando por el ingreso del falo. El Drowzee logra meterlo por completo, Kokoro puede ver su vientre algo hinchado, puede sentir el glande empujando su útero  y ocupándolo casi por completo.

Sin darle tiempo a acostumbrarse, inician las embestidas. Kokoro nunca experimentó algo así, ha tenido varios amantes a lo largo de su corta vida, pero ninguno con esas dimensiones. El cuerpo peludo del pokémon choca contra el prominente culo al ritmo del mete y saca, la cara de la muchacha se golpea constantemente contra el tronco del arbol y sus gritos no hacen más que estimular a la criatura que se está apareando con ella.



Luego de un par de horas de intensa actividad sexual, la vagina de Kokoro se encuentra bastante irritada y algo hinchada, su garganta está seca por tanto gritar y de su boca ahora salen obscenos jadeos. Pero parece que el Drowzee no piensa detenerse nunca, la intensidad de sus embestidas no ha disminuido ni un poco. Kokoro está casi en su límite, le tiemblan las piernas y le duele el vientre, sus tetas se sacuden en todas direcciones y la lengua le cuelga de la boca, su mirada se pierde en el vacío.


Finalmente el Drowzee alcanza el clímax, una muy abundante descarga de semen inunda el útero de la muchacha, su abdomen se hincha de manera antinatural y un poco del esperma se escapa por las comisuras de su vagina. El pokémon retira el miembro y Kokoro cae al suelo, totalmente agotada, se desmaya casi al instante. El Drowzee la mira durante un par de minutos, luego la carga al hombro y la lleva a la parte más frondosa e inaccesible (para los humanos) del bosque para descansar un momento y seguir apareándose con ella.



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lunes, 22 de agosto de 2016

POKÉMON: ENTRENANDO A ZEBSTRIKA



Como ya todos sabemos, Touko es una habilidosa entrenadora, la mejor de Teselia. Sus pokémon están muy bien entrenados y son leales a ella, su secreto está en en entrenamiento y en el trato que les da. Para su batalla contra una nueva promesa en el mundo de las batallas, Mei, debe pedirle ayuda a su mejor pokémon de tipo eléctrico, Zebstrika, el cual descansa en un establo junto a otros de su especie.

El lugar se encuentra cerca de Ciudad Mayólica, no tarda mucho en llegar. Su pokémon alza la cabeza al verla acercándose, Touko acaricia los lomos de algunas Zebstrika antes de abrazar al suyo,  quien la saluda con un relincho, muy contento.

-      - ¿Me extrañaste? – le pregunta, rascándole la panza. Sin darse cuenta, acerca su mano entre sus patas traseras - ¡Vaya! Sí que me extrañaste jeje – se responde a sí misma al sentir su gran miembro colgando.

Mira a su alrededor, no parece haber nadie cerca, se agacha un poco para poder verle el pene, se queda boquiabierta por su tamaño, lo acaricia desde la base hasta la punta. Zebstrika mueve un poco las patas traseras en señal de que lo está disfrutando.

-          - Jugaré un poco contigo.

La entrenadora le lame el miembro sin dejar de masturbarlo, lo ensaliva casi por completo, luego se concentra en su glande, el cual se mete en la boca con algo de dificultad. Lo chupa, lo muerde suavemente, usa sus mejillas para sucionarlo y su lengua para masajearlo. Sin sacarse el pene de la boca, se pone de rodillas para estar más cómoda, no deja de mamárselo hasta recibir la corrida. Touko nunca había experimentado algo así, sus mejillas se inflan, traga el semen pero la cantidad es tal que no puede con todo, el esperma sale por sus fosas nasales y las comisuras de sus labios.

-          - ¡Soltaste mucho! – le dice, tosiendo por momentos – ninguno de mis otros pokémon eyacula tanto.

Suelta su miembro para poder bajarse el ajustado short, nuevamente lo toma y se da nalgadas con él. La muchacha se excita demasiado al chocar algo tan grande contra su culo.



-          - ¿Quieres meterlo aquí? – le pregunta con una sonrisa pervertida.

Acomoda el glande entre sus nalgas, agarrando de más abajo, empuja el miembro de Zebstrika para que se abra paso por su ano. Touko suelta algunos gruñidos por el dolor, se muerde el labio inferior y cierra los ojos, pero no deja de meterse el pedazo de carne poco a poco.

-          - Ah…ah…eres tan…ah…tan grande…

A duras penas logra que la mitad del miembro entre en su cuerpo, siente su ano palpitando, intentando adaptarse a esas dimensiones. Siente algo de dolor, pero le gusta. 

El pokémon relincha en señal de que también lo está disfrutando,  su pene palpita en el culo de Touko, quien lo masturba mientras mueve las  caderas, intentando seguir metiéndolo. Zebstrika se para sobre sus patas traseras, apoyando las delanteras en una baranda y permitiéndole embestir a la muchacha que tiene debajo. Touko suelta un gran grito cuando el equino inicia los movimientos característicos del apareamiento.

-          - ¡Ah! ¡E…espera! ¡Despacio, que me vas a partir!

Pero el pokémon apenas logra escucharla, está concentrado en aparearse y no piensa detenerse hasta haber despositado su esperma dentro de la entrenadora, quien jadea y gime obscenamente al mismo tiempo en que mueve las caderas al ritmo del mete-saca. No puede engañar a su cuerpo, está gozando de las violentas embestidas y, aunque sabe que no saldría bien librada, sólo quiere ser follada aún más duro.

Los relinchos de Zebstrika y los gemidos de Touko crean una lujuriosa sinfonía, la cual retumba en las paredes del establo y llama la atención de los otros pokémon. La entrenadora arquea la espalda lo más que puede para permitir que el miembro ingrese con la mayor facilidad posible, el pokémon da poderosas estocadas, cada una más rápida e intensa que la anterior. Finalmente, Zebstrika suelta una abundante corrida dentro de su dueña, a quien se le hincha el abdomen. Touko se saca el pene rápidamente, deja salir todo el esperma, se soba el vientre para calmar el dolor, pero con una sonrisa de satisfacción.

Su felicidad desaparece casi al instante cuando ve a los demás Zebstrika acercándose a ella, ve cómo sus falos ondulan al caminar. Intenta ponerse de pie, pero su ano aún no se recupera de los bruscos ingresos.

-      - ¡U..un momento! ¡No voy a poder con todos! – les dice la asustada muchacha - ¡Al menos déjenme descansar!

Pero las palabras sin inútiles, los pokémon ya formaron un medio círculo, tapando la única salida y, por sus relinchos y golpes al suelo con los cascos, no parecen estar dispuestos a calmarse hasta haberse apareado con ella.

viernes, 19 de agosto de 2016